Paro de autónomos: ¿cuándo se debe cumplir el requisito de estar al corriente?

Paro de autónomos: ¿cuándo se debe cumplir el requisito de estar al corriente?

El ​TS declara que si se ha cubierto el periodo mínimo de cotización para tener derecho a una prestación del RETA (en este caso cese de actividad), pero no se está al corriente en el pago de las restantes cuotas, la Entidad Gestora invita al interesado al pago para que lo haga efectivo. No obstante, los ingresos posteriores al hecho causante​ no convalidan  la falta de carencia, ya que admitir lo contrario supondría una compra de pensiones.

Uno de sus colegas cotiza en el RETA pero su actividad no funciona. Si cotiza por el paro de los autónomos, ¿qué requisitos deberá acreditar para cobrar la prestación? ¿La puede capitalizar para iniciar otra actividad por su cuenta?

Cese de actividad

Prestación. Un autónomo que cese en su actividad de forma involuntaria tiene derecho a cobrar el paro (la prestación por cese de actividad) si cumple varios requisitos. Por ejemplo:

  • Debe soportar la cotización adicional del 2,20% por cese de actividad, y debe haber cotizado al menos 12 meses por este concepto. Apunte.   No es necesario cotizar por contingencias profesionales (hasta 2014 sí lo era).
  • También es necesario que esté al corriente de pago con la Seguridad Social y que no haya alcanzado la edad de jubilación.
  • Por otro lado, deberá acreditar causas técnicas, económicas, productivas u organizativas que impidan el desarrollo viable de la actividad. Apunte.  Por ejemplo, dichas causas existirán si sufre unas pérdidas superiores al 10% de los ingresos durante un año, o si tiene impagados por valor del 30% de los ingresos. Si posee un establecimiento abierto al público, será necesario el cierre durante el período de cobro del paro, o su transmisión a un tercero.

Societario. Si el afectado cotiza en el RETA por el hecho de trabajar en la SL de la que es socio, también tendrá derecho a esta prestación. Para ello, la sociedad deberá acreditar las pérdidas indicadas (superiores al 10% de los ingresos durante un año), o bien deberá haber disminuido su patrimonio neto por debajo de las dos terceras partes de la cifra del capital social. ¡Atención!  Si es el administrador, deberá acreditar que ha cesado en el cargo. Y si presta otros servicios para la empresa, deberá acreditar que ya no los realiza (por ejemplo, mediante un documento firmado por el nuevo administrador).

Acceso a la prestación

Duración y cuantía. La duración de la prestación puede variar en función de los períodos cotizados en los 48 meses anteriores a la situación legal de desempleo. Por ejemplo: si el autónomo ha cotizado por cese de actividad de 12 a 17 meses, tendrá derecho a dos meses de prestación; y si ha cotizado 48 meses o más, la prestación durará 12 meses (éste es el máximo). Apunte.  Respecto a la cuantía, la prestación será igual al 70% de la base de cotización media de los 12 meses anteriores.

Pago único

Requisitos. Por último, si el autónomo tiene derecho a la prestación y tiene pendiente de cobrar, al menos, un período de seis meses, puede capitalizar la prestación para volver a iniciar otra actividad por cuenta propia. En concreto:

  • Deberá acreditar que va a realizar una actividad profesional, o que va a aportar el 100% del importe de la prestación al capital social de una sociedad nueva o constituida en los 12 meses anteriores (siempre que vaya a poseer el control efectivo y vaya a ejercer una actividad profesional en ella).
  • ​​La solicitud de la capitalización deberá ser anterior a la fecha de incorporación del autónomo a la sociedad o a la fecha de inicio de la actividad. ¡Atención!  A partir de ahí, una vez percibida la prestación, el autónomo deberá iniciar la actividad y darse de alta en el RETA en el plazo máximo de un mes.

Para cobrar la prestación deberá cotizar al menos 12 meses por cese de actividad y acreditar causas técnicas, económicas, productivas u organizativas. Y si quiere reemprender, también podrá capitalizar el importe de esta prestación.

Disminución voluntaria del rendimiento. ¿Qué herramientas de control son válidas para justificar el despido?

Disminución voluntaria del rendimiento. ¿Qué herramientas de control son válidas para justificar el despido?

El rendimiento de uno de sus empleados ha bajado de forma considerable en los últimos meses, por lo que usted se plantea despedirlo por causas disciplinarias. ¿Cómo podrá acreditar dicha disminución de rendimiento?

Causa de despido

Causa. La disminución continuada y voluntaria del rendimiento de trabajo normal o pactado de un empleado es causa de despido disciplinario. Ahora bien, para que el despido sea procedente, la disminución debe cumplir tres requisitos:

  • Debe ser continuada o tener permanencia en el tiempo, y no transitoria o coyuntural como, por ejemplo, por culpa de un mal día.
  • También debe ser voluntaria . En caso contrario deberá acudir a un despido objetivo por ineptitud sobrevenida y pagar la indemnización de 20 días. ¡Atención!  Así pues, podrá despedir de forma disciplinaria a un administrativo que sin razón alguna empieza a procesar menos albaranes, a ordenar menos documentos y a atender menos llamadas. Pero si la disminución deriva de un problema de salud (por ejemplo, si una artrosis le hace perder rapidez al ejecutar las tareas), deberá despedirlo por ineptitud.
  • La disminución del rendimiento debe ser relevante o grave . ¡Atención!  Y ahí radica otra de las dificultades para justificar el despido. Vea cómo podrá defenderse ante los tribunales si su empleado impugna la extinción.

A tener en cuenta

Factores. Su empresa podrá justificar el despido disciplinario del siguiente modo:

  • Comparación . Si utiliza sistemas de medición del rendimiento de su plantilla. Apunte.  Por ejemplo: si elabora tablas o gráficos que comparan las ventas de sus comerciales y detecta que uno ha ido reduciendo sus ventas, quedando por debajo del resto y de la cifra media del departamento, acreditará el descenso del rendimiento.
  • Datos objetivos . Si no tiene otros empleados en igualdad de condiciones con los que comparar, analice el rendimiento anterior del propio trabajador. Apunte.  De este modo, si su empleado trabaja en el almacén, el año pasado movilizaba 15 palés por hora y en las últimas semanas sólo mueve tres (sin que haya circunstancias externas que justifiquen el descenso), podrá acreditar la disminución de su rendimiento.

Recomendaciones

Voluntariedad. También deberá acreditar la voluntariedad de su empleado, ya sea causada por dejadez en sus funciones o por incumplimiento de las directrices de su empresa. Apunte.  Por tanto, es recomendable que antes del despido lo haya sancionado previamente:

  • Sanciónelo por escrito y recuérdele cuáles son los objetivos mínimos a cumplir, o cuál es el rendimiento que se espera de él.
  • Podrá acreditar que, tras la sanción, la conducta no ha cesado (por lo que será continuada) y que el afectado no ha hecho nada para revertir la situación (por lo que habrá voluntariedad).

​Alternativa. Según la naturaleza del trabajo, una alternativa es introducir una cláusula resolutoria en el contrato que le permita extinguir la relación, sin indemnización, por no cumplir con los objetivos determinados. Ello es válido si los objetivos son razonables y alcanzables. Apunte.  Si bien esta cláusula es habitual en comerciales (es fácil acreditar que no se alcanza un nivel de ventas), también es válida en otros sectores. Por ejemplo: si en un almacén cada mozo tramita con facilidad un mínimo de pedidos, la empresa podrá exigir dicho rendimientomínimo a los mozos que contrate.

La disminución en el rendimiento de su empleado debe ser continuada en el tiempo, voluntaria y relevante. Acredite que se cumplen dichos requisitos comparando su rendimiento con el de sus compañeros.

¿Puedo deducir los gastos del vehículo?

¿Puedo deducir los gastos del vehículo?

Si usted utiliza un vehículo en su actividad económica, Hacienda presumirá que también hay un uso privativo y le denegará la deducción de los gastos correspondientes. Pero no se conforme…

Gastos del vehículo

Uso exclusivo. Si usted es un empresario individual y desea adquirir un vehículo para su actividad, sepa que Hacienda pone muchas trabas a la hora de deducir los gastos relacionados con la adquisición y el uso (amortización, reparaciones, carburante, Impuesto de Matriculación, seguros, aparcamientos, etc.). ¡Atención!  Salvo algunas excepciones, para que dichos gastos sean deducibles en el IRPF, es preciso que el vehículo se utilice de forma exclusiva en la actividad (no siendo suficiente que el uso particular sea accesorio o irrelevante), lo cual es muy difícil de demostrar.

Excepciones. De hecho, sólo se excepcionan de esta norma tan estricta (permitiéndose, en caso de uso particular y empresarial, la deducción de la parte proporcional correspondiente al uso empresarial) los siguientes vehículos:

  • Los vehículos mixtos (como las furgonetas) destinados al transporte de mercancías.
  • Los de transporte de viajeros mediante contraprestación (por ejemplo, en el caso de los taxis o de las empresas de alquiler de vehículos).
  • También son deducibles, en proporción a su utilización empresarial, los vehículos de autoescuela y los que empleen los empresarios que actúen como representantes o agentes comerciales.
Prueba diabólica. Cuando no se dan estos tres supuestos, para la deducción en el IRPF de cualquier gasto relacionado con la compra de un vehículo o con su uso (amortización, gasolina, aparcamiento, seguro, reparaciones…), Hacienda solicita que el contribuyente pruebe el “no uso” para fines privados. ¡Atención!  Y como dicha prueba negativa es prácticamente imposible, Hacienda no suele permitir la deducción de estos gastos.
 
Genere pruebas
 
Que pruebe Hacienda. Dado que la prueba de un hecho negativo (la “no utilización para fines privados”) es muy complicada, ya hay diversos tribunales que consideran que en estos casos es Hacienda la que debe probar que los gastos no son deducibles, y no al revés. Apunte.  Por tanto, si se encuentra con una actitud restrictiva por parte de la Inspección, exija que sea ella la que pruebe la utilización particular, y no usted.
Pruebas adicionales. Pero tampoco se quede de brazos cruzados. Apunte.  Con independencia de que según dichos tribunales la obligación de probar es de Hacienda, usted también puede generar pruebas conforme realmente el vehículo sólo se utiliza para la actividad económica:
  • Rotule sus vehículos comerciales o industriales con el logo de su empresa, y procure que no dispongan de lunas en las puertas traseras.
  • Procure que dichos vehículos estén adaptados a la actividad realizada y que no sean modelos más propios de uso particular.
  • ​Disponer de un vehículo privado adicional no será, por sí mismo, suficiente. Pero con el resto de pruebas, sí que le ayudará en su objetivo.
Ejemplo. Usted es pintor y utiliza una furgoneta para trasladarse y transportar materiales, andamios, escaleras, etc., por lo que no se encuentra en los supuestos indicados más arriba, que permiten una deducción parcial de los gastos (según Hacienda, la pintura o el material de construcción para instalar no se consideran “mercancías”). Apunte.  Pues bien, si el vehículo lleva el logo de su empresa, está habilitado para la carga de material y usted dispone de otro turismo, difícilmente Hacienda podrá negarle la deducción de los gastos.
Exija que sea Hacienda la que demuestre que existe un uso particular. Usted también puede generar pruebas a su favor rotulando el vehículo con el logo de su empresa y demostrando que dispone de otros vehículos para uso particular.
Ventajas del Renting

Ventajas del Renting

Usted se está planteando adquirir una nueva máquina para su empresa, pero al solicitar financiación al banco, este le pone trabas. En cambio, le ofrece la posibilidad de contratar un ‘renting’. ¿Le interesa contratarlo?

¿En qué consiste un ‘renting’?

Maquinaria. En el banco le han informado de que la nueva máquina también puede ser financiada mediante un contrato de renting (usted pensaba que esta forma de financiación sólo se utilizaba para vehículos), por lo que, en principio, le interesa analizar esta opción. Apunte. El renting equivale a un alquiler. En este sentido, su empresa podrá utilizar la máquina durante el plazo de duración del contrato, a cambio de una cuota que ya incluye el mantenimiento y el seguro, sin necesidad de pactar una opción de compra al vencimiento.

Ventajas. Vea algunas ventajas que obtendrá con esta forma de financiación:

  • En algunos casos, el renting no se computa como una deuda en la contabilidad de la empresa, sino que se contabiliza directamente la cuota de alquiler como gasto mensual, y nada más. Apunte. De esta forma, sus cuentas anuales reflejarán un endeudamiento más bajo.
  • Además, el renting no limitará sus posibilidades de financiarse en el futuro, pues, al tratarse de un alquiler, los bancos no lo computan como riesgo a efectos de la información que facilitan a la Central de Información de Riesgos del Banco de España (la llamada CIRBE).

¿Y el coste? Por otro lado, al hacer números con el director de su oficina bancaria, usted ha visto que esta forma de financiación no resulta mucho más cara que un préstamo normal. Apunte. Así pues, para una máquina valorada en 20.000 euros (sin IVA), los costes serán los siguientes:

  • Opción 1. Un renting a tres años supondrá una cuota mensual aproximada de 660 euros.
  • Opción 2. Si solicita un préstamo de 20.000 euros a ese mismo plazo y al 8% de interés, la cuota mensual será de 627 euros. ¡Atención! Sin embargo, deberá asumir los costes anuales de mantenimiento (que en el renting son asumidos por la empresa arrendadora).
Concepto ‘Renting’ Préstamo
Total cuotas en tres años 23.760 22.572
Diferencia 1.188

Analice todos los detalles

Cautelas. No obstante, aunque el renting le parezca una alternativa interesante, no lo analice sólo por la cuota mensual a satisfacer. ¡Atención! En este sentido, considere también el tipo de máquina que se pretende financiar, así como el tiempo durante el cual la va a utilizar en su empresa:

  • Adquisición. En el renting, usted decidirá la máquina, modelo y proveedor (aunque, en general, le obligarán a adquirirla al fabricante o a un distribuidor oficial).
  • Tipo de máquina. Si la máquina es específica para su actividad (“a medida”), quizá tenga más dificultades en la formalización del renting, o tal vez le salga algo más caro, ya que la empresa arrendadora calculará las cuotas de forma que al final del contrato haya recuperado todo el coste del bien, ante la dificultad de “colocarlo” en el mercado de segunda mano.
  • Vida útil. Piense también que al final del contrato la máquina no será suya (mientras que con un préstamo sí lo será, por lo que usted podrá seguir utilizándola o incluso venderla y recuperar parte de su valor). El renting ofrecido por los bancos, por lo tanto, será interesante cuando las máquinas deban renovarse con rapidez, pero no en los casos en los que éstas tengan una vida útil prolongada.

El coste del ‘renting’ es equiparable al de un préstamo, por lo que es una alternativa interesante para financiarse. No obstante, si usted no tiene prevista la renovación de los bienes a la finalización del contrato, esta alternativa no será tan atractiva​.

Alcance de la responsabilidad exigible al administrador: fecha de cese de la actividad

Alcance de la responsabilidad exigible al administrador: fecha de cese de la actividad

La baja en el IAE es uno de los indicios que determina el cese de actividades, pero no limita la responsabilidad del administrador.

Una sociedad unipersonal se constituye con el objeto social de explotación de negocios, por ejemplo, de hostelería. En mayo de 2010 la entidad se da de alta en el IAE en el epígrafe correspondiente a la actividad “otros cafés y bares” y días después en el epígrafe “cafetería tres tazas”, indicando distintas direcciones para el desarrollo de la actividad.

En mayo y posteriormente en julio de 2012, la entidad cursa la baja en el IAE en ambos epígrafes. Meses más tarde, la Administración acuerda la declaración de fallido de la entidad, resultando pendientes de pago, entre otras, deudas de carácter tributario.

Teniendo en cuenta que en los locales donde desarrolla la actividad figuraban otros obligados tributarios, se considera que la entidad había cesado en sus actividades y, por tanto, se procede a notificar al único administrador de la sociedad el inicio del expediente de declaración de responsabilidad subsidiaria (LGT 43.1.b).

No conforme, el contribuyente  interpone reclamación económico-administrativa ante el TEAR de la localidad en cuestión, que anula el acuerdo en la parte referida a las liquidaciones posteriores mayo de 2012, única fecha de cese que reconoce.

Frente a esta resolución la Directora del Departamento de Recaudación de la AEAT formula recurso extraordinario de alzada para la unificación de criterio, al estimar el fallo gravemente dañoso y erróneo.

La cuestión se circunscribe en determinar si cuando una entidad realiza varias actividades pertenecientes a la misma rama, aunque clasificadas en epígrafes distintos del IAE, desarrolladas en locales diferentes y  teniendo fechas de baja distintas en el IAE, ha de tomarse una única fecha del cese de la actividad, excluyendo del alcance de la derivación de responsabilidad de su administrador las deudas devengadas con posterioridad a este momento.

De acuerdo con la jurisprudencia del TS, el TEAC establece que:

1. A los efectos de la responsabilidad subsidiaria (LGT art.43.1.b), el cese de actividades ha de ser completo, definitivo e irreversible, no bastando un cese meramente parcial o la suspensión temporal de las actividades. No obstante, la exigencia de paralización de la actividad mercantil ha de matizarse en cada caso al objeto de evitar posibles conductas fraudulentas, por lo que el cese no puede identificarse siempre con la desaparición íntegra de todo tipo de actuación. Esto puede apreciarse en aquellos supuestos en que, a fin de eludir las responsabilidades que pudieran resultar exigibles en el pago de las deudas tributarias, se simule la existencia de cierta actividad o se mantenga un nivel mínimo de actuaciones derivado de la simple inercia del tráfico comercial.

El cese de las actividades de una entidad mercantil, sin perjuicio de que pudiera ser un cese jurídico es, en la mayoría de la ocasiones, un cese de hecho, es decir, un elemento fáctico deducido de indicios que hacen presumir una inactividad, los cuales, entre otros, pueden ser la falta de actividad en las instalaciones, abandono del domicilio social, disminución significativa de compras y ventas, baja de trabajadores, falta de presentación de autoliquidaciones, presentación con resultados negativo o con importante disminución de sus importes, cancelación de cuentas bancarias, baja a efectos del IAE, etc (entre otras TS 9-5-13, EDJ 78418, en el mismo sentido 20-4-15).

2. En muchos casos no se sitúa este cese de hecho en un momento temporal concreto, sino a lo largo de un ejercicio, acorde con las circunstancias que, a través del mecanismo de la prueba, dejan constancia de esta ausencia de actividad (entre otras, TS 24-1-17, EDJ 3015).

3. La baja en el IAE es uno de los indicios de los que se desprende el cese fáctico de la actividad mercantil, pero no puede ser un hecho determinante para limitar el alcance de la responsabilidad, más teniendo en cuenta que, como en este caso, el cese se produce en fechas distintas y sucesivas.

En base a lo anterior, el TEAC estima el recurso y anula la resolución del TEAR.​

¿Debe designar a un delegado de protección de datos (DPO)?

¿Debe designar a un delegado de protección de datos (DPO)?

Empresas afectadas

Funciones. El delegado de protección de datos será una persona que se encargará deinformar y de asesorar a la empresa sobre las obligaciones que le incumben en materia de protección de datos, así como de supervisar su cumplimiento y actuar como interlocutor ante la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD).

A gran escala. Ahora bien, no todas las empresas deberán nombrar a dicho delegado.Sólo deberán hacerlo aquellas que realicen un tratamiento a gran escala de datosespecialmente protegidos, tanto si lo hacen como responsables del fichero, como si lo hacen como encargadas del tratamiento (es decir, si reciben los datos para prestar un servicio a la empresa titular).  Por ejemplo, las empresas financieras, los centros sanitarios, las aseguradoras, los centros docentes…

Designación del DPO

Externo o propio. Si su empresa está obligada a contar con un DPO, puede designar a una persona externa (por ejemplo, a un asesor). Otra opción es designar a un trabajador propio de su plantilla. En tal caso, tenga en cuenta:

  • Su empleado deberá tener conocimientos técnicos (no es necesario que sea abogado) y experiencia en protección de datos.
  • Su empresa deberá garantizar la independencia e imparcialidad del DPO. ¡Atención!  Es decir, dicho delegado debe actuar con plena libertad (no puede recibir instrucciones).
  • Además, deberá facilitarle los recursos necesarios para desarrollar sus funciones (por ejemplo, formación en protección de datos).

En la práctica. En la práctica, el DPO será un empleado con un cargo de confianzadentro de su empresa (por su acceso a la dirección y por el ejercicio autónomo de sus funciones).

Implicaciones laborales

Protegido. Si el DPO es un empleado de su empresa, aunque no dispondrá de las garantías de los representantes de los trabajadores, no podrá ser sancionado ni despedido por llevar a cabo su trabajo como delegado, salvo si actúa mediando negligencia grave o dolo.

Por escrito. Asimismo, refleje la designación de su empleado como DPO por escrito:

  • Dado que deberá mantener el secreto en el desempeño de sus tareas, regule en el documento su deber de confidencialidad.
  • Si la carga de trabajo como DPO le impedirá seguir ejerciendo sus funciones anteriores con normalidad, regulen una redistribución de sus tareas.  Por ejemplo, que mantendrá su puesto anterior a razón del 75% de la jornada, y que el 25% restante trabajará como DPO.
  • Este documento también le servirá para acreditar que el afectado acepta el nombramiento.

Su empresa deberá disponer de un DPO si trata datos especialmente protegidos a gran escala. De ser así, podrá contratar a un externo o designar a un trabajador. En este último caso, le conviene reflejar la designación por escrito.