Facturas de proveedores erróneas

Facturas de proveedores erróneas

A menudo nos encontramos con facturas de proveedores erróneas. Se trata de facturas que no podemos contabilizar porque no comprenden los datos mínimos para ello. Si Hacienda la localiza en una posterior revisión es posible que no le permita deducirse el IVA soportado en la operación.

Cuando reciba la factura de un proveedor, compruebe siempre que esté bien confeccionada y que cumpla con todos los requisitos formales exigidos por la ley, debiendo incluir:

  • Número de factura
  • Fecha de expedición
  • Datos de vendedor y comprador: denominación social, NIF y domicilio fiscal de cada uno.
  • Descripción de la operación
  • Tipo impositivo
  • IRPF, cuando proceda
  • Base imponible
  • Importe total de la operación

No obstante, si ya se ha deducido el IVA de una factura en la que el CIF es erróneo y Hacienda le discute dicha deducción, actúe con rapidez: reclame a su proveedor la factura rectificativa y preséntela al inspector antes de que finalice el procedimiento de comprobación.  En un caso similar, el Tribunal Europeo ha considerado que la rectificación de los defectos formales de una factura tiene efectos retroactivos, por lo que el derecho a su deducción existe desde la fecha en que se produjo la operación.

Puede pasar, que el inspector continúe regularizando el IVA inicialmente deducido, alegando que usted sólo lo puede deducir a partir de ahora (que es cuando dispone de la factura completa). O aún peor, quizá usted no pueda aportar la factura rectificativa (porque el proveedor no se la hace llegar o porque ha desaparecido). En ese caso, defienda igualmente su derecho a deducir el IVA desde el momento inicial:

·No admitir el derecho a la deducción desde el inicio ataca al principio de neutralidad (según el cual el IVA no debe ser un mayor coste para el empresario).

·Además, si mediante otros documentos (como albaranes, contratos, etc.) usted puede justificar la “materialidad” de la operación, el simple incumplimiento formal no puede ser causa suficiente para negar la deducción del IVA.