Libertad de amortización

Libertad de amortización
Si usted es un empresario individual y en 2016 amplió su negocio realizando inversiones y ampliando plantilla, podrá aplicar importantes incentivos fiscales. Pero si los aplica con criterio todavía los aprovechará más…

Activos nuevos. En 2016 adquirió algunos activos nuevos para su negocio y aumentó su plantilla media de trabajadores. Ello le permitirá acogerse al incentivo de la libertad de amortización, por el cual podrá amortizar libremente hasta 120.000 euros por cada trabajador en que haya aumentado su plantilla. A estos efectos:

  • Deberá comparar el promedio de plantilla de 2016 y 2017 con su plantilla media de 2015.
  • Y, para consolidar el incentivo, será necesario que el aumento obtenido se mantenga durante 2018 y 2019.

No amortice de golpe. Pues bien, no se precipite. En estos casos es habitual amortizar el activo el máximo posible en el año de la compra, incluso totalmente.  Esta práctica puede ser conveniente en caso de sociedades (que tributan a un tipo fijo del 25% en el Impuesto sobre Sociedades), pero no siempre será así en caso de empresarios que tributan en IRPF y cuyo tipo de gravamen varía en función de las rentas netas totales obtenidas en el ejercicio.

Aproveche la progresividad

Mejor en varios años. Tenga en cuenta que la libertad de amortización no implica que el activo adquirido deba amortizarse totalmente en el año en que entra en funcionamiento. Como el propio nombre del incentivo indica, usted puede amortizar el activo de la forma que estime más oportuna.  Y si el precio del activo es elevado –de forma que el hecho de amortizarlo de golpe provoca que el rendimiento neto de la actividad sea negativo o muy bajo–, es preferible amortizarlo en varios años.

Progresividad. Lo mejor es imputar la amortización en varios ejercicios, con el fin de tributar en todos ellos a un tipo marginal reducido.  Ello será más beneficioso que imputar la amortización de golpe, ya que, aunque el primer año no tributará nada, en los siguientes volverá a tributar a tipos marginales elevados.