Nuevas obligaciones para el empresario hostelero

Nuevas obligaciones para el empresario hostelero

El pasado 13 de diciembre de 2014 entró en vigor el Reglamento de la Unión Europea nº 1169/2011 por el que se modifican los Reglamentos (CE) nº 1924/2006 y (CE) nº 1925/2006 del Parlamento Europeo y del Consejo, y por el que se derogan la Directiva 87/250/CEE de la Comisión, la Directiva 90/496/CEE del Consejo, la Directiva 1999/10/CE de la Comisión, entre otros, y que obliga a los bares, restaurantes, hoteles, comedores escolares u hospitales, o a los establecimientos donde los alimentos son vendidos a granel a proporcionar al consumidor la información en el etiquetado, platos o líneas de buffet, de los ingredientes o sustancias de aquellos alimentos, envasados o no, que sean susceptibles a ser alérgenos. Dicha información deberá ser resaltada mediante el uso de una tipografía distinta al resto del texto.

Alcance: En concreto, la normativa se aplicará a todos los alimentos destinados al consumidor final, incluidos los entregados por las colectividades y los destinados al suministro de las colectividades (artículo 1.3.), entendiendo por colectividades “cualquier establecimiento donde, como actividad empresarial, se preparan alimentos para ser entregados al consumidor final y quedan listos para el consumo sin ninguna otra preparación posterior”

Alergias: el artículo señala que todo ingrediente o coadyuvante tecnológico que figure en el Anexo II (o derive de una sustancia o producto que figure en dicho anexo) que cause alergias o intolerancias y se utilice en la fabricación o la preparación de un alimento y siga estando presente en el producto acabado, aunque sea en una forma modificada, deberá ser mencionado de forma expresa y clara.

La denominación de la sustancia o producto de los que figuran como causantes de alergias o intolerancias  se marcará en el etiquetado mediante un tipo de impresión que la distinga del resto de la lista de ingredientes, por ejemplo, mediante diferente fuente,  estilo o color de fondo.

Venta de alimentos a distancia: la obligación alcanza también a los alimentos envasados ofrecidos para la venta mediante comunicación a distancia, y dicha información nutricional deberá estar disponible antes de que se realice la compra y figurará en el soporte de la venta a distancia o se facilitará a través de otros medios apropiados claramente determinados por el operador de empresas alimentarias según convenga.

Forma de comunicar: la información alimentaria obligatoria “se indicará en un lugar destacado, de manera que sea fácilmente visible, claramente legible y, en su caso, indeleble”. De ninguna manera estará disimulada, tapada o separada por ninguna otra indicación o imagen, ni por ningún otro material interpuesto en el envase, etc.

Los  caracteres que se utilicen deben ser impresos en un tamaño de letra en el que la altura de ésta sea igual o superior a 1,2 mm, de tal manera que exista un contraste considerable entre el  texto impreso y el fondo.

El listado de alérgenos de obligada declaración (actualmente 14, hallados en el Anexo II* del Reglamento) sigue siendo el mismo, con las excepciones y modificaciones aprobadas en anteriores directivas de la UE, pero se introduce como novedad la siguiente obligación:

  • Especificación del origen de los aceites y grasas vegetales: a la denominación general “aceites/grasas vegetales” deberá seguirle inmediatamente después una lista de indicaciones del origen vegetal específico.

País de origen

Con este Reglamento nace la obligatoriedad de indicar el país de origen en el etiquetado.

A día de hoy esta premisa únicamente era obligatorio para la carne fresca de vacuno, las frutas y las verduras, la miel, el aceite de oliva y en los casos en los que no hacerlo puede suponer un engaño al consumidor, pero de aquí en adelante también lo será para la carne fresca de cerdo, ovino, caprino y aves de corral. No obstante, este aspecto estará sujeto a las disposiciones de aplicación que la Comisión Europea adopte dos años después de la entrada en vigor de la nueva regulación, por lo que aún no hay nada cerrado.

La Comisión presentará, en un plazo de tres años desde el inicio de esta normativa, un informe que evalúe la viabilidad y un análisis de costes y beneficios de la indicación del país de origen o del lugar de procedencia en el caso de otros productos como: otros tipos de carnes, la leche, la leche empleada como ingrediente de productos lácteos, la carne utilizada como ingrediente, los alimentos sin transformar, los ingredientes que representen más del 50% de un alimento.

Según el reglamento, la presencia no declarada de un alérgeno en un alimento se considera un peligro y como consecuencia,  se pueden derivar responsabilidades penales.

 

*Listado de sustancias alérgicas del Anexo II del Reglamento:

1- Cereales que contengan gluten: trigo, centeno, cebada, avena, espelta, kamut o sus variedades híbridas y productos derivados.

2. Crustáceos y productos a base de crustáceos.

3. Huevos y productos a base de huevo.

4. Pescado y productos a base de pescado.

5. Cacahuetes y productos a base de cacahuetes.

6. Soja y productos a base de soja.

7. Leche y sus derivados (incluida la lactosa)

8. Frutos de cáscara, como: almendras, avellanas, nueces, anacardos, pacanas, nueces de Brasil, alfóncigos, nueces macadamia o nueces de Australia y productos derivados.

9. Apio y productos derivados.

10. Mostaza y productos derivados.

11. Granos de sésamo y productos a base de granos de sésamo.

12. Dióxido de azufre y sulfitos en concentraciones superiores a 10 mg/kg o 10 mg/litro en términos de SO2 total, para los productos listos para el consumo o reconstituidos conforme a las instrucciones del fabricante.

13. Altramuces y productos a base de altramuces.

14. Moluscos y productos a base de moluscos.