Prohibido pagar a más de 60 días

Prohibido pagar a más de 60 días

Una reciente sentencia del Tribunal Supremo ratifica que es nulo pactar plazos de pago entre empresas superiores a 60 días.

La normativa de lucha contra la morosidad fija el plazo máximo de pago en las relaciones comerciales entre empresas. Este plazo es de 30 días naturales, ampliable a 60 días si las partes así lo acuerdan:

  • Como regla general, el plazo de pago se cuenta desde que el cliente recibe las mercancías o los servicios.
  • Sólo es posible un plazo superior si se pacta que el comprador tenga un plazo para comprobar y aceptar las mercancías o servicios. En estos casos el plazo máximo de pago puede llegar a ser de 90 días.

Por tanto, el acreedor podrá reclamar intereses (que actualmente se calculan al 8%) desde que se cumpla el plazo de 60 días. Y ello aunque en el contrato se haya pactado un plazo superior (ya que dicho pacto, al ser nulo, no vincula a quien lo ha firmado).

Por tanto, si un cliente le propone plazos de pago superiores a los permitidos, adviértale de este nuevo criterio de los tribunales.  Si no tiene más remedio que aceptar ese plazo superior (porque no quiere perder al cliente), actúe de esta manera:

  • Deje que finalice el contrato y que el cliente reciba la obra. En todo caso, no firme ningún documento de liquidación en el que renuncie a reclamar nada más.
  • Si no va a tener más relación comercial con ese cliente, reclame que se anule el plazo de pago ilegal y que le paguen intereses de demora por los pagos realizados más allá de los 60 días. Además del principal y de los intereses de demora, recuerde que puede reclamar 40 euros adicionales de forma automática, así como los costes de cobro que pueda acreditar (como la comisión de devolución de recibos).