¿Quién es el verdadero administrador de una sociedad?

¿Quién es el verdadero administrador de una sociedad?

En algunas ocasiones las compañías nombran como administrador a alguien declarado insolvente como medida para eludir futuras responsabilidades y de esta manera es otro quien ejerce efectivamente el cargo de administrador. Recientemente hay nueva legislación para saber cuando estamos en este caso y cómo detectarlo para poder solucionar problemas de cobro, por ejemplo.

Como es sabido el administrador de una S.A o una S.L puede llegar a responder con su patrimonio las deudas de la sociedad; es por eso que a menudo el administrador que consta legalmente no es el mismo que el que realmente realiza esas funciones, aunque otras veces sólo se debe a un conflicto de intereses, como cuando el administrador tiene relación, directa o indirecta, con una sociedad de similar objeto social y ello pueda suponer competencia empresarial. Todo es “normal” hasta que sucede algún acto ilícito y un tercero necesita reclamar responsabilidades a la sociedad.

Es el caso de cuando una empresa tiene deudas pendientes con  otra. Esta otra podrá reclamar el cobro a ese administrador “oculto”, o también llamado administrador “de hecho”. Vamos primero a hacer algunas aclaraciones:

El administrador de hecho es quien ejerce de administrador en el día a día de una compañía aún sin haber sido nombrado oficialmente como tal, o cuando ya ha finalizado el periodo del cargo pero sigue ejerciendo. El administrador de hecho es además quien da órdenes o instrucciones al administrador nombrado oficialmente.

Poderes: aquel socio mayoritario que goza de un poder general y es quien gestiona la empresa (habiendo nombrado anteriormente a otra persona, normalmente insolvente y sin intervención alguna en las decisiones corrientes de la sociedad) será administrador de hecho.

Para demostrarlo… Primeramente, para imputar la responsabilidad, el acto desencadenante de la responsabilidad tiene que haberse producido mientras el demandado ejerce el cargo de administrador, no obstante, si sospechamos que el verdadero administrador se encuentra oculto, podemos llevar a cabo algunas acciones.

En cualquier caso, para reclamar el pago de una deuda de la sociedad al administrador de hecho, no sólo deberá demostrarse que éste actúa como tal, sino también que se da alguna de las causas de responsabilidad de los administradores.

Si está seguro de que la empresa deudora está dentro de este caso, reclame el cobro al administrador oficial y también al administrador de hecho. El administrador oficial seguramente no tendrá capacidad económica para responder, o al menos no ahora, pero quizá sí en el futuro, y ahora también podría responder el administrador de hecho siempre que se demuestre con los siguientes indicios:

  • Existencia de correspondencia en la que conste que era éste quien decidía sobre temas tan cercanos como: precios, condiciones de pago, mercancías, acuerdos bancarios…
  • Existencia de cheques, pagarés o contratos en nombre de la sociedad firmados por esta persona, y/o testigos que confirmen que era él quien habitualmente representaba a la sociedad.
  • Compruebe en el Registro Mercantil si en el pasado esa persona fue administrador oficial (pues puede ser un indicio de que dejó el cargo para eludir responsabilidades). Compruebe también si consta como apoderado, lo cual puede darle una pista más.

Otras pistas que pueden aclarar este dilema: que el administrador oficial no tenga formación y/o experiencia suficiente como para dirigir una empresa y que además sea insolvente, mientras que el administrador oculto sí tenga patrimonio.