Tenga especial cuidado con la imputación de rentas

Tenga especial cuidado con la imputación de rentas

Como es sabido, los propietarios de inmuebles utilizados como segunda residencia debían imputarse en su declaración anual de la renta una renta inmobiliaria del 1,1% de su valor catastral (o del 2% si dicho valor no había sido revisado desde 1994).

Cabe definir que “tienen la consideración de rentas inmobiliarias imputadas aquellas que el contribuyente debe incluir en su base imponible por ser propietario o titular de un derecho real de disfrute sobre determinados bienes inmuebles urbanos, incluyendo las que se deriven de un derecho real de aprovechamiento por turno sobre bienes inmuebles”.

Con las nuevas normas de tributación, a partir de 2015 dicho coeficiente del 2% sobre el valor catastral es aplicable cuando hayan transcurrido más de diez ejercicios desde la entrada en vigor de la última revisión de valores (en la declaración del ejercicio 2015 a presentar en 2016, las que hayan tenido lugar hasta 2004).

Para aquellos inmuebles que carezcan de valor catastral o no hayan sido notificados al contribuyente a la fecha de devengo del impuesto el porcentaje del 1,1 por 100 se aplicará sobre el 50 por 100 del mayor de los siguientes valores: el comprobado por la Administración a efectos de otros tributos o el precio, contraprestación o valor de la adquisición.

Así mismo, cuando la titularidad de un bien inmueble corresponda a varias personas, la imputación de la renta que se derive del mismo se considerará obtenida por cada una de ellas en proporción a su participación en dicha titularidad.

En definitiva tenga especial cuidado con este ligero cambio pues ello puede hacer que algunos contribuyentes que antes no estaban obligados a declarar, ahora se vean obligados a hacerlo por este motivo, ya que uno de los supuestos que obliga a declarar mediante el IRPF es cuando la suma de las imputaciones de rentas inmobiliarias, rendimientos de Letras del Tesoro y subvenciones destinadas a la compra de viviendas protegidas supere los 1.000€.

Siendo así, ahora puede que personas con rentas del trabajo inferiores a 22.000 euros (inicialmente no obligadas a declarar), pero propietarias de una segunda residencia, alcancen ese límite.

Si necesita más información para la formalización de su declaración de IRPF, no dude en contactarnos aquí.